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En el Centro de Medicina Alternativa-Biológica somos conscientes del poder curativo de la naturaleza. Por ello, todos los tratamientos que usamos tienen el objetivo de canalizar ese potencial hacia nuestros pacientes. Estamos en un proceso continuo de investigador que nos permite incorporar los últimos adelantos en medicina natural integral. Integrando diferentes medios de diagnostico y tratamiento. Todo esto debido a una experiencia de mas de 40 años que nos avalan y numerosos pacientes que han recuperado su salud gracias a estos métodos.

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viernes, 22 de junio de 2012

Virus herpes



LOS VIRUS PERMANECEN EN EL ORGANISMO
Las personas con antecedentes de episodios de herpes labial corren el riesgo de que éstos vuelvan a aparecer (recidiva) con la siguiente quemadura solar u otra situación de estrés. Ello es debido a la existencia de una infección crónica por el virus herpes simple. Mientras el sistema inmunitario sea capaz de mantener una posición de superioridad, los virus únicamente pueden sobrevivir en el interior de una célula, permaneciendo inactivos. Sin embargo, si el sistema inmunitario de altera por la exposición a rayos UV, estrés u otros factores , el virus puede reproducirse, salir de la célula y llegar a causar una nueva infección activa. 
 
Casi todo el mundo sufre herpes para siempre
Según estudios epidemiológicos, aproximadamente el 90% de la población de Europa y América está infectada por lo menos por uno de los tipos básicos del virus herpes. Estos virus no se destruyen por completo después de la primera infección, sino que persisten en las células.
 Dentro del grupo de virus herpes ocupa un lugar especial el virus de la varicela-zoster (VVZ). En la gravedad de la enfermedad desencadenada por este virus desempeña un papel fundamental el estado inmunitario a la sazón de la persona afectada. En personas que no han estado nunca expuestas antes al VVZ y que por lo tanto no han podido desarrollar los anticuerpos específicos, la primera infección la causa la varicela.  Normalmente, la enfermedad es benigna, no deja cicatrices y afecta predominantemente a la población infantil. Tras la remisión de la primera infección, permanecen para toda la vida anticuerpos y numerosos virus varicela-zoster en el organismo, casi “dormidos”. El virus varicela-zoster se suele albergar en la raíz de los nervios. Si las defensas del organismo están disminuidas, por ejemplo , como consecuencia de una enfermedad grave, tratamientos con fármacos inmunodepresores, radiaciones UV o tensiones psíquicas (depresión, estrés, etc…) puede producirse la reactivación de la enfermedad vírica. Los virus varicela-zoster comienzan a multiplicarse masivamente y se extienden a lo largo de los nervios hasta la piel. Aparece el cuadro clínico del herpes zoster con dolor, signos cutáneos y postración grave. El sistema inmunitario vuelve a producir los anticuerpos dirigidos específicamente contra estos virus, anticuerpos que se fijan a la superficie de los virus herpes zoster. Se forman así compuestos antígeno-anticuerpo, inmunocomplejos, capaces de fijarse a los receptores de las neuronas, donde desencadenan reacciones inmunitarias que a su vez causan inflamaciones y lesiones tisulares adicionales. No hay duda de que sobre la intensidad del cuadro clínico influyen también las reacciones autoinmunes.
  La afección por herpes zoster aumenta con la edad. La eficiencia del sistema inmunitario disminuye progresivamente con la edad, al tiempo que aumentan la gravedad de la enfermedad y la frecuencia de sus complicaciones. Los procesos de herpes zoster son particularmente frecuentes en receptores de trasplantes tratados con inmunodepresores, pacientes cancerosos y enfermos de SIDA.
  
Evolución en tres fases.  
La primera fase de la enfermedad, cuya duración oscila entre 2 y 4 días, aunque ocasionalmente puede prolongarse durante varias semanas, se caracteriza por malestar general, menor resistencia, sensación de debilidad y febrícula. Algunos pacientes refieren molestias y dolor en la región gastrointestinal y trastornos genitourinarios (por ejemplo: dolor a la micción, retención urinaria, hematuria, etc…). En esta fase es frecuente el establecimiento de un diagnóstico erróneo (por ejemplo: infarto de miocardio, úlcera gástrica, cólico ureteral, cistitis, neumonía o peritonitis).
  La sintomatología principal se inicia con eritemas y prurito. Más tarde aparecen las típicas vesículas sobre un fondo eritematoso, ya sean aisladas o en grupos. Estas vesículas pueden secarse o bien reventar y sangrar. Las vesículas ulceradas curan dejando una cicatriz. Con frecuencia, los ganglios linfáticos de la región de los segmentos cutáneos afectados y en otras regiones corporales están hipertróficos y pueden palparse. Esta fase de la enfermedad dura de 2 a 4 semanas.
  La tercera fase constituye realmente una complicación evitable. En la región del segmento nervioso afectado puede aparecer semanas después un dolor ardiente muy intenso: es la llamada neuralgia postzoster. 

¿Dónde aparece el zoster?
El herpes zoster se limita normalmente a determinados segmentos cutáneos (dermatomas). El herpes zoster parte de los nervios intercostales (zoster intercostal) y afecta al tórax, espalda y/o extremidades. Esta es la manifestación más frecuente de la enfermedad y corresponde a un 50% de los casos aproximadamente. El herpes zoster oftálmico (zoster oftálmico), que aparece en la región de los nervios faciales (por ejemplo: primera rama del trigémino) es el más temido. Puede causar conjuntivitis e inflamación de los nervios oculares. En casos aislados puede llegar a provocar ceguera. El herpes zoster ótico se extiende a los nervios auditivos y faciales, y puede afectar también al oído interno. Como consecuencia de ello aparecen otalgias y cefaleas, eventualmente parálisis de los nervios faciales (parálisis facial) y trastornos auditivos y del equilibrio.
 El más peligrosos es el herpes zoster generalizado que afecta a todo el organismo (zoster generalizado) . Este cuadro clínico suele presentarse sólo en pacientes inmunodeprimidos (quimioterapia, SIDA, etc…) 

Tratamiento del herpes zoster.
Las vesículas se trataban con pomadas corticoides y se administraban dosis altas de vitamina B12. El éxito del tratamiento era escaso. Normalmente, el herpes zoster se cura en un plazo de dos a tres semanas. Las personas de edad avanzada son las más afectadas a largo plazo por la neuralgia postzoster, extremadamente dolorosa y que puede persistir durante años o incluso toda la vida. 

En el Centro de Medicina Alternativa –Biológica de Almería, tratamos el herpes simple, el herpes zoster y la neuralgia postzoster con la Medicina Natural y la Medicina Tradicional China. 

(Parte del texto extraído del libro: Enzimas- Sustancias del futuro: Refuerzo del sistema inmunitario con enzimoterapia)

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